Frida y Diego conquistan Sidney

via Milenio

por Gabriela Gorab 

Frida y Diego conquistan Sídney con su genialidad, en histórica exposición

Por primera vez, una muestra de Kahlo y Rivera llega a esa zona del quinto continente para seducir a sus habitantes, ávidos de conocer otras culturas. 

Los australianos se rinden ante dos artistas mexicanos. La exposición Frida Kahlo y Diego Rivera: de la colección Jacques y Natasha Gelman, en el Art Gallery of New South Wales (AGNSW), ha tenido tal éxito esta primera vez que se presenta en Sídney, que se extenderá hasta el próximo 23 de octubre. 

La muestra, con la que se celebran 50 años de relaciones diplomáticas entre México y Australia, contiene más de 30 obras y 49 fotofrafías que retratan la genialidad del muralista y la pintora -su apasionada relación-, junto con el folclor mexicano, el surrealismo, la tradición azteca, la naturaleza, la imaginaria médica, la fragilidad del cuerpo, la política y hasta la religión. 

"El interés antes de la apertura ha sido extraordinario, las entradas se agotaron en su primer fin de semana y hoy día las filas de la taquilla son extensas", afirma Nicholas Chambers, curador de la galería. 

Aunque esta exposición puede parecer demasiado selectiva para aquellos que ya están familiarizados con la obra de Kahlo, para otros es la oportunidad idónea de ver sus creaciones originales. 

"Ha pasado más de una década desde que las obras de Frida o Diego pisaron territorio australiano, y es la primera vez en la historia que sus pinturas son expuestas en Sídney", asegura Michael Brand, director de la AGNSW, la galería más importante de Australia. 

Debido a esto también fueron seleccionados trabajos de destacados fotógrafos como la mexicana Lola Álvarez Bravo, los estadounidenses Edward Weston, Florence Arquin, los alemanes Guillermo Kahlo - padre de la pintora-, Fritz Henle, el húngaro Nickolas Muray, la suiza Lucienne Bloch y las del colombiano Leo Matiz, ganador del premio Chevalier de Artas et des Lettres, concedido por el gobierno francés. 

"Quese crear una muestra que incorpora la narrativa de la vidad de los artistas y, al mismo tiempo, dejar que las pinturas nos hablara independientemente de la misma historia", señala Chambers. 

"La vida privada de Frida y Diego fue inextricablemente unida a su trabajo, meticulosamente contada en sus pinturas, así como remarcada en las fotofrafías de esta exhibición", comenta el director de la AGNSW. 

Respecto a las obras para esta histórica exposición, se eligió la colección privada Gelman debido a que es quizás la más importante de la escuela de París, pues incluye creaciones de Bonnard, Matisse, Miró, Braque, Dalí, Dubuffer y Picasso. 

"Jacques y Natasha Gelman obtuvieron y comsionaron obras de Frida y Diego cuando apenas empezaban a existir los coleccionistas en México. Su pasión por el arte continúa por medio de la Fundación Vergel, que activamente colecciona creaciones contemporáneas y apoya a artistas nacionales", explica Robert Littman, presidente de la Fundación Vergel. 

La pareja siempre sintió empatía y amor hacia la historia y la cultura de México, lo que los llevó a intimar no solo con Kahlo y Rivera, también con personalidades como Mario Moreno Cantinflas, al ser el propio Jacques quien produjo y dirigió la película Un día con el diablo (1945).

Algunas de las obras más sobresalientes presentes en esta exposición son: Autorretrato con Monos (1943), Diego en mi pensamiento (1943), Retrato de la señora Natasha Gelman (1943), Autorretrato con collar (1933) y Girasoles (1943). 

La exposiciñon incluye además tres elementos audiovisuales. El primero muestra a Rivera trabajando en un ciclo de murales en el Instituto de Artes de Detroit, 1932 - 1933; el segundo, Natalia Sedova, cuando llegaron a México en 1936, y el tercero a Kahlo en uno de los jardines de la Casa Azul, en 1941. 

"Frida fue una artista que trabajó mucho en su imagen pública, quería construir una nueva identidad de México, al mezclar la indumentaria indígena con la modernidad; vestía siempre con estrategia para así mostrar solidaridad hacia la Revolución", apunta Chambers.

Simultáneamente a esta actividad, se proyecta la película Frida and Diego: The australian years, producida por la australiana Georgia Humphreys y dirigida por Marion Pilowsky, bajo la premisa: "Huyendo de Nueva York, después de un escándalo artístico, Kahlo y Rivera buscan asilo con la gente australiana... de hoy". El financiamiento de esta cinta se dio gracias a la campaña de recaudaciñon de fondos de la plataforma Kickstarter. 

"Aunque la película es una comedia, no mostramos a Frida ni a Diego en caricatura. Tenemos mucho respeto por ellos. Puede que estén fuera de lugar, ubicados en Australia, pero aún así se enfrentan a situaciones modernas con las que cualquier se puede relacionar, como problemas económicos, asilamiento y relaciones amorosas", aclara la productora. 

Y agrega: "claro que Australia es un lugar lejano, pero es una nación multicultural con muchas etnicidades. Los australianos viajamos mucho porque tenemos sed de conocimiento y nuevas experiencias. La cultura mexicana tiene mucha riqueza en cuanto a historia y belleza, y en este continente solo podemos beneficiarnos al saber más de ella".

Con motivo de la exhibición se editó un catálogo de 88 páginas cuyo autor es el curador y maestro en Artes por la Universidad de Sídney, Nicholas Chambers. El documento se puede adquirir en la tienda de la galería, al igual que los DVD de peliculas como El mariachi y Frida, así como cojines tejidos de Pahuatlán, Puebla.

Esto se debe a que tanto en la Embajada de México en Australia, como en la de esa nación en tierras mexicanas, en conjunto con la Cámara de Comercio de Australia y Nueva Zelanda, siempre han mantenido el interés por apoyar el intercambio cultural entre las dos naciones. 

El pasado 25 de junio, día de la inauguración de la muestra, estuvieron presentes Armando Álvarez Reina, Embajador de México en Australia, así como varias invitadas que se caracterizaron como Frida, dando un toque muy mexicano al acto.